Ensayan suspenso de Hitchcock 39 escalones
La puesta se escenifica actualmente en Broadway, Londres y
Madrid.
Francisco de la O, Gaby Platas y Carlos Espejel participan en la
puesta en escena basada en un filme de Alfred Hitchcock
- El escenario está casi vacío. En él, sólo hay algunas puertas de
utilería, un sillón, una mesa, varios baúles y el marco de una
ventana. Todos los objetos tienen llantas para poder ser
sacados de escena de un empujón.
Con esos sencillos elementos escenográficos, el director teatral
Rafael Perrín buscará cada noche en el Teatro Ramiro Jiménez
meter de lleno al espectador a Los 39 Escalones, puesta
basada en el filme clásico (1935) de Alfred Hitchcock, cuyas
acciones transcurren en un departamento, una granja, una
mansión, un tren y hasta un avión.
"Es una obra ingeniosa con base en juegos, en crear fantasía
entre los espectadores. Vamos a poder ver cómo se estrellan
dos aviones y hasta persecuciones en el techo de un ferrocarril",
comenta Perrín durante uno de los ensayos de la obra.
Él también es parte del elenco a lado de Francisco de la O, Gaby
Platas y Carlos Espejel, quienes interpretan a los protagonistas.
Faltan 25 días para el estreno, el cual será el 17 de octubre, por
lo que el cuarteto debe apretar el paso de los ensayos, porque
coinciden todos que la obra no es nada sencilla.
Entre Platas, Espejel y Perrín tendrán que representar 150
distintos personajes que intervienen en este thriller matizado de
comedia, el cual por primera vez se monta en México.
El reto es convencer a la audiencia con los diferentes roles que
desempeñan sin recurrir a nada más que a la agilidad de su
mente y su cuerpo.
"La exigencia en este tipo de obras es mucha. Requiere de una
gran concentración y sincronía para que no haya fallas. Aquí, si
uno de nosotros hace una pausa más de lo que debe, se pierde
el ritmo y la puesta tiene que ser muy vertiginosa", comenta De la
O, el único que sólo interpreta a un personaje (Richard Hannay,
el
personaje central) que durante toda la obra está en escena.
Como en la cinta de Hitchcock, la versión teatral cuenta el
inesperado y peligroso episodio que vive Hannay, un hombre
común cuya vida rutinaria y aburrida cambia por completo
cuando
es acusado de un asesinato que no cometió.
Presionado por las circunstancias, ahora tendrá que adentrarse
al mundo del espionaje para descubrir quién lo está inculpando
y
por qué razón.
El ensayo es complicado para todo el equipo comandado por
Perrín y el productor Antonio Calvo, la dupla que hizo exitosa en
México la obra de terror La Dama de Negro.
El director estaba agripado, Platas tenía irritada una parte de la
cara debido al piquete de un insecto y Espejel tuvo que ser
sustituido por su alternante, Vicente Torres, luego de que fuera
internado de emergencia en el hospital por un problema de
páncreas.
Sin embargo, el ánimo se mantuvo en alto. Hubieron risas tras
algunas equivocaciones en escena, toques de improvisación y
hasta un enfrentamiento entre de la O y su bigote falso en lo que
fue el repaso del guión para perfeccionar situaciones que aún no
salen bien.
"Todos nos llevamos muy bien, es muy divertido trabajar con
ellos. Además, es muy importante que haya buena convivencia
por aquello de las giras y eso, si no hay buen trato se hace más
difícil todo", asegura Platas.

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